¿Por qué el cáncer causa dolor?

Lo primero que hay que entender es que la intensidad del dolor por cáncer no está necesariamente relacionada con la gravedad o la progresión de la enfermedad: un tumor pequeño en una ubicación particular puede comprimir un nervio, dando lugar a un dolor mayor que un tumor más grande y más severo en una posición diferente.
Las intervenciones físicas y farmacológicas para curar el cáncer también pueden causar dolor y muchos supervivientes de cáncer tienen un dolor que continúa después de erradicar el cáncer y finalizar el tratamiento.

El dolor en general, no solo el dolor causado por el cáncer, se divide en tres categorías: dolor nociceptivo, neuropático y mixto.

Dolor nociceptivo: En el lenguaje científico, los receptores del dolor se denominan "nociceptores". Los dolores nociceptivos se originan por la irritación de estos nociceptores que son capaces de captar diversos estímulos, como el tacto, el frío o el calor y también el dolor. Los receptores del dolor se encuentran en nuestra piel, huesos, articulaciones, músculos y órganos internos (excepto el cerebro y los pulmones).
El dolor nociceptivo es de dos tipos: "somático" y "visceral".
- El dolor somático se manifiesta típicamente como sensaciones de tirones, pinchazos o perforante, en un punto específico y es causado por la irritación de los receptores de la piel o los huesos.
- El dolor visceral es causado por receptores en los órganos del abdomen. Son como sensación de calambres y difusos, lo que los hace más difíciles de localizar y pueden irradiarse a otras partes del cuerpo.

Dolor neuropático: se origina directamente en el nervio, no en un receptor de dolor. La causa del dolor se debe a una neuropatía (lesión nerviosa). En este caso, el dolor puede manifestarse como una sensación de calor, ardor o ataques de dolor punzante (puñaladas), muchas veces no se perciben en el punto en el que se originan. Por ejemplo, en el caso de "dolor fantasma", después de una amputación, el dolor sigue percibiéndose en una extremidad que ya no está presente.

Dolor mixto: los dolores neuropáticos y nociceptivos están presentes al mismo tiempo. El tratamiento de este tipo de dolor es especialmente desafiante, ya que a menudo es difícil comprender que ambos tipos de dolor están presentes.

En consecuencia, el dolor por cáncer puede ser nociceptivo, donde una masa tumoral causa compresión o irritación de tejidos u órganos cercanos (metástasis óseas, infiltración de tejidos y músculos, ulceración de piel o membranas mucosas), o neuropático, donde el tratamiento del cáncer causa daño a los nervios o el propio tumor libera una sustancia química (citocinas) que induce o aumenta el dolor neuropático. Éstas también pueden causar resistencia a los medicamentos analgésicos y una percepción anormalmente aguda del dolor, un fenómeno conocido como hiperalgesia. El dolor por cáncer también puede ser mixto, con causas nociceptivas y neuropáticas.

Finalmente, como ya se mencionó, en algunos casos es la cura (por ejemplo, cirugía, radioterapia o quimioterapia), no el cáncer en sí, lo que puede causar dolor.